En torno a Cataluña

Discurso del general Prim a las Cortes Españolas (25 de noviembre de 1851) 

“Y contrayéndome a la misma Cataluña, ¿no es aquél país laborioso, trabajador, inteligente y honrado? No lo podéis negar. Pues entonces, ¿por qué lo mandáis como a un país de salvajes o de vagabundos? … ¿Qué necesidad de ese estado de sitio permanente en Cataluña, pues hace ocho años, señores, que está allí rigiendo este sistema con muy pocas excepciones? ¿Qué necesidad hay de ese estado permanente de sitio? … Ya han oído los señores diputados el gran número de catalanes que han sido fusilados sin sentencia legal, sin formación de causa. Pues son también muchos los que juzgados por la misma legislación han sido deportados, unos a Filipinas, otros a las islas Canarias, otros a provincias del interior… 

¿Han podido creer S.S. que los catalanes tienen la condición del perro que lame la mano que le castiga? Si tal han creído, se equivocan. La condición de los catalanes es la del tigre que despedaza al que lo maltrata. ¿Hasta cuando hemos de morder el freno? ¿Hasta cuándo hemos de ser tratados como esclavos? ¿Somos o no españoles?, decían todos. Ministros de España, ¿los catalanes son o no españoles? ¿Son nuestros colonos o son nuestros esclavos? Si no los queréis como españoles, levantad de allá vuestros reales, dejadlos, que para nada os necesitan; pero si siendo españoles los queréis esclavos, si queréis continuar la política de Felipe V, de ominosa memoria, sea en buena hora, y sea por completo; amarradles a la mesa el cuchillo, como lo hizo aquel rey; encerradlos en un círculo de bronce, y si esto no basta sea Cataluña talada y destruida y sembrada de sal como la ciudad maldita, porque así, y sólo así, doblaréis nuestra cerviz, porque así y sólo así venceréis nuestra altivez; así y solamente así, domaréis nuestra fuerza”. 

 

Joan Maragall. Oda a Espanya (1898)

Escolta, Espanya – la veu d’un fill 

que et parla en llengua – no castellana: 

parlo en la llengua – que m’ha donat 

la terra aspra; 

en ‘questa llengua – pocs t’han parlat; 

en l’altra, massa.

 

T’han parlat massa – dels saguntins 

I dels qui per la pàtria moren; 

les teves glóries – i els teus records, 

records i glóries – només de morts: 

has viscut trista.

 

Jo vull parlar-te – molt altrament. 

Per què vessar la sang inútil? 

Dins de les venes – vida és la sang, 

Vida pels d’ara – i pels que vindran; 

Vessada és morta. 

 

Massa pensaves – en ton honor 

I massa poc en el teu viure: 

tràgica duies – a mort els fills, 

te satisfeies – d’honres mortals 

i eren tes festes – els funerals, 

oh trista Espanya! 

 

Jo he vist els barcos – marxar replens 

dels fills que duies – a que morissin; 

somrient marxaven – cap a l’atzar; 

i tu cantaves – vora del mar 

com una folla. 

 

On són els barcos? – On són els fills? 

Pregunta-ho al Ponent i a l’ona brava: 

tot ho perderes, - no tens ningú. 

Espanya, Espanya, - retorna en tu, 

arrenca el plor de mare! 

 

Salva’t, oh!, salva’t – de tant de mal; 

que el plor et torni feconda, alegre i viva; 

pensa en la vida que tens entorn: 

aixeca el front, 

somriu als set colors que hi ha en els núvols. 

 

On ets, Espanya? – No et veig enlloc. 

No sents la meva veu atronadora? 

No entens aquesta llengua – que et parla entre perills? 

Has desaprès d’entendre els teus fills? 

Adéu, Espanya! 

 

Salvador Espriu. La pell de brau (1960)

(V) Si corres sempre endins 

de la nit del teu odi, 

cavall foll Sepharad, 

el fuet i l’espasa  

t’han de governar. 

 

No pot escollir príncep 

qui vessa sang, 

qui ha traït o roba, 

qui no va alçar 

a poc a poc el temple 

del seu treball. 

Amb el foc primer cremes  

la llibertat. 

 

Atansa’t a mirar-te 

en aquest glaç,  

aprèn el veritable

nom del teu mal: 

en el rostre de l’ídol  

t’has contemplat. 

 

(XLVII) En la llei i en el pacte 

que sempre guardaràs, 

en la duresa del diàleg 

amb els qui et són iguals,  

edifica el lent temple 

del teu treball, 

alça la nova casa 

en el solar 

que designes amb el nom  

de llibertat. 

 

I tu, home dels dies d’ara 

de Sepharad, 

no visquis més la mort 

d’un repòs covard, 

arrisca’t a salvar-te 

del teu mal. 

 

Navega les fortunes del mar, 

il.luminant-te de clarors de llamp. 

Lluny del port de refugi 

rentaràs 

en aigües d’esperança 

tota la sang 

d’aquesta trepitjada 

pell de brau.

 

Richard Ford. Manual para viajeros de España (1845)

“Los catalanes no son ni franceses ni españoles, sino un pueblo aparte, tanto por su idioma y vestimenta como por sus costumbres y tradiciones. Su fogosidad y su impulso a la acción convencen totalmente al viajero de que no se encuentran en la noble y despreocupada España … Hijos de los celtíberos, aspiran a recobrar su antigua independencia, y su patriotismo es altamente local y limitado al campanario de su iglesia. Cataluña, con sus mujeres vestidas tradicionalmente y su industria de algodón e hilados es la fuerza y la debilidad de España, y ninguna otra provincia de esta formación invertebrada, que forma el ‘Reino oficial de las Españas’, está menos unida a la Corona que esta Cataluña, el clásico país de la revuelta, siempre dispuesta a separarse de España”.

 

Diether Rudloff. Cataluña románica (2007)

“El hecho de que el arquetipo de Cataluña tenga tantas facetas puede llegar a ser desconcertante y, a primera vista, apenas se reconoce como una imagen espiritual unitaria, como un símbolo. Pero si intentamos sacar el denominador común de estas distintas caras, nos daremos cuenta de que es la capacidad de integración lo que determina  Cataluña desde los inicios de su historia. Es la facultad de aguantar las tensiones dolorosas, de soportar y unir entre sí a contrarios que en realidad se excluyen mutuamente, de conducirlos a un equilibrio armónico … Para eso no es sólo necesario poseer valor y coraje, sino también una gran fuerza moral interior, una soberanía espiritual basada en un modo de pensar liberal e individual. Y solamente así y en contacto con otros seres humanos, pueblos, religiones y cosmovisiones, se puede llegar a la tolerancia, al reconocimiento respetuoso de lo extranjero y de la diversidad”.

 

Miguel de Cervantes. Segundo volumen del Quijote (1610)

“Pasé a Italia y llegué a Alemania, y allí me pareció que se podía vivir con más libertad, porque sus habitadores no miran en muchas delicadezas: cada uno vive como quiere, porque en la mayor parte della [de Alemania] se vive con libertad de conciencia” .

 

José Luis Espejo. Profecía (2021)

¡Oh, España!

Fuerte con los débiles

y débil con los fuertes.

Tu arrogancia será tu ruina.

Y la nuestra.

 

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